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En China es común ver grupos de persona practicando Taichi en áreas públicas como explanadas o parques. Esta actividad también se ha vuelto popular en otros países porque combina ejercicio suave, armonía y relajación lo que la hace una práctica muy agradable para muchas personas.

El Taichí es un arte marcial de relajación de origen chino, que se basa en realizar diversos movimientos y posturas lentamente con los brazos y piernas, asegurando siempre que el cuerpo esté en continuo movimiento. La respiración es algo clave en esta disciplina, donde se intenta que todos los movimientos sean fluidos y armoniosos, logrando que nuestro cuerpo se mueva de forma suave, natural y relajada.

Originalmente se trataba de un arte marcial, pero en la actualidad no se usa como disciplina combatiente, sino que el objetivo principal se basa en aprender a controlar nuestra propia energía, transformando nuestra fuerza en movimiento. Existen diferentes modalidades, entre ellas destacan el estilo Yang, recomendado sobre todo para principiantes y personas de mayor edad, y el estilo Chen, más movido y recomendado para personas activas y que también busquen avanzar más en el Taichí. Cada una de las modalidades puede aportar algo diferente al practicante, ya que ambas constan de diferentes ejercicios básicos, con movimientos individuales, posturas y respiraciones particulares. No obstante, para cada modalidad habrá que tener en cuenta principalmente la condición física del practicante.

Como ya se mencionó el Taichí no usa armas ni se desarrolla como actividad combatiente; pero existe esta vertiente, que suele ser practicada por aficionados avanzados, en la que usan diferentes armas como pueden ser la espada china, el sable chino, lanzas, etc.

El Taichí común y tradicional es una actividad en la que armonía y sutileza se entremezclan para ofrecer al practicante un método de relajación muy satisfactorio que utiliza como herramienta nuestro propio cuerpo.

Esta disciplina la pueden practicar personas de todas las edades además de que no se necesita tener una condición física específica.

Es un pasatiempo que te ayudará a relajarte y aprenderás a tener control sobre tu cuerpo y mente, además de que te ayudará a mejorar el equilibrio y a tener una mejor precisión de movimientos.