Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

 

En Tanatología se dice que cuando alguien MUERE llega al encuentro de su DESTINO. Las circunstancias que se dan para que muera, son como el tejido de la vida para que ese momento llegue a darse.

Si estamos o pasamos por una situación dolorosa en la que no podemos despedirnos de nuestro ser querido, recordemos que desde donde sea que estemos, podemos mandarle luz, buena energía y pensamiento.

No es necesario el contacto físico para que esto se dé.

El poder de la mente, del espíritu es mucho más grande.

¿Sino que?

¿Ya no habrá conexión alguna con las personas que mueren?

Y ellos NI siquiera están atrás de una puerta de hospital, están mucho más arriba y claro que ahí está esa conexión.

NADIE MUERE SOLO, mucho menos si tienen la energía de nuestro amor, que es y será nuestro último abrazo al final.

No es tan importante quien le cierra los ojos a alguien, sino quien se los mantuvo abiertos toda la vida y probablemente ese fuiste TU.

Así que, si no eres tú la persona que este ahí a su lado, en el momento final, piensa que toda la vida lo estuvieron y que eso cuenta más, no es sólo la recta final, es toda la historia de vida conjunta.

¿Qué puede ser realmente consuelo para alguien que está pasando por esto?

*LA FE, es un barandal enorme del cual apoyarse porque la persona que muere ya no va a sufrir, al cuerpo ya no le pasará nada, es un traje que dejamos y se queda ahí, y el alma se desprende y se va, ya tuvo su graduación de VIDA.

*LA CERTEZA ABSOLUTA, de que   se hizo lo que se pudo, con los recursos que se tenían y las circunstancias en las que NOS encontrábamos.

NO te juzgues, NO te recrimines, NO te trates mal a ti mism@.

Las circunstancias son ANORMALES Y ATÍPICAS.

*EL VELORIO y los rituales con respecto a la muerte de un ser Querido, tienen una finalidad...para el DOLIENTE, la persona que muere va directamente con Dios.

Ahí está su alma.

Recordemos que lo que le pasa al cuerpo no le pasa al alma y el ritual que escojamos hacer es muy personal para despedirnos y cerrar es correcto, el que se decida hacer.

Siempre hay que fomentar las despedidas con amor.

Escribir una carta de despedida agradeciendo, perdonando, pidiendo perdón y Diciendo A-DIOS.

Es lo más importante, cuando decimos A-DIOS a alguien que, aunque no lo haya escuchado, le estamos dejando su ser, su persona y su alma A-DIOS, ahí donde ya no podemos abrazar y cuidar, lo dejamos en las manos del que sí.

CADA ADIÓS ES UNA BENDICIÓN.

Tenemos que aprender a vivir cada día como si fuera el último de nuestra vida.

Que no se los olvide cuando pase esta PANDEMIA que NO VOLVAMOS a la vida como era antes.

Cambiemos las PÉRDIDAS en GANANCIAS.

Seamos diferentes y démosle un valor especial a despedirnos como si fuera el último día que nos podamos ver, A cada ABRAZO, A cada BESO que nos podamos DAR.

Cree que ahora tiene un significado renovado.

Entonces por favor comprendamos que las circunstancias nos llevan a vivir un DUELO diferente, pero el sentimiento puede ser el mismo.

Que NO tengamos la contención social en presencia NO quiere decir que NO la tengamos en CARIÑO, en Distancia.

DISTANCIAMIENTO SOCIAL No significa distanciamiento EMOCIONAL.

Busquemos nuevas formas de hacer esto, compartiendo en redes sociales, escribiendo o esperando el tiempo. Cuando pase esta crisis, celebrando una misa o ceremonia con amigos, sin ser inmediato, sino directo al corazón y a la mente.

Y seguir ADELANTE honrando su memoria y lo que a tu ser querido le gustaría, Que es, volver a SONREÍR.

La felicidad no se ha acabado para nosotros.

Ellos son y serán parte de nuestra felicidad.

El orgullo de haberlos tenido, de haberlos acompañándolo lo más que pudimos, de haber estado a su lado.

Ese es el mensaje...

En este momento de crisis lo más importante NO es que estoy HACIENDO, sino QUIEN estoy SIENDO.

Anabel Gil Tanatóloga

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar