“Mata Hari” cuyo nombre fue Margaretha Geertruida Zelle (1876–1917), fue una mujer holandesa a la que se considera que se sirvió de su capacidad de seducción para trabajar como espía de los franceses para el Gobierno alemán. Un tribunal francés ordenó que muriera fusilada por alta traición.

La idea de una bailarina exótica trabajando como un agente doble letal usando sus poderes de seducción para extraer secretos militares de sus muchos amantes convirtió a Mata Hari en un arquetipo perdurable de la femme fatale.

¿Una ramera?, ¡Sí!, pero una traidora, ¡Jamás!

Frase atribuida a Mata Hari durante el juicio.

Mata Hari fue su nombre artístico que significa “ojo de día" en el idioma malayo.

Hizo su carrera como bailarina exótica inspirada por los bailes que había visto en las Indias Orientales Holandesas y también fue cortesana, coqueta, sensual, hermosa, erótica y emocional; ella contaba historias de lujuria, celos, pasión y venganza a través de su baile, y el público lo disfrutaba. Hacía alarde de su cuerpo abiertamente, así, Mata Hari cautivó a su público y fue un éxito de la noche a la mañana desde el debut de su acto en el Musée Guimet en Francia.

Mata Hari cautivó con un estilo desenfadado y provocador en los escenarios con sus actos y así obtuvo una gran aclamación. El segmento más célebre de su acto fue su progresivo despojo de la ropa hasta que solo usó una coraza con joyas y algunos adornos en los brazos y la cabeza. Nunca se la vio con los pechos desnudos, ya que consideraba tener los pechos pequeños. Llevaba un body para sus actuaciones que era similar en color a su propia piel, pero que luego se omitió.

 

 

Los disfraces de Mata Hari eran escandalosos para su época. Pudo eludir las leyes de obscenidad afirmando que los bailes se basaban en los rituales de los templos orientales. Durante las actuaciones, explicó, en francés, holandés, inglés, alemán y malayo: “Mi danza es un poema sagrado. . . Siempre se deben traducir las tres etapas que corresponden a los atributos divinos de Brahma, Vishnu y Shiva: creación, fecundidad, destrucción”.

El 13 de febrero de 1917, Mata Hari fue detenida en su habitación del Hotel Elysée Palace en los Campos Elíseos de París. Fue juzgada el 24 de julio, acusada de espiar para Alemania y, en consecuencia, causó la muerte de al menos 50.000 soldados. Aunque la inteligencia francesa y británica sospechaba que ella era un espía para Alemania, ninguno pudo presentar pruebas definitivas contra ella. Supuestamente, se encontró tinta secreta en su habitación, lo que fue evidencia incriminatoria en ese período. Ella sostuvo que era parte de su maquillaje.

Zelle fue ejecutada por un pelotón de fusilamiento de 12 soldados franceses poco antes del amanecer del 15 de octubre de 1917. Tenía 41 años.