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Existen ciertas actitudes que no aportan a la relación de pareja y solamente te hacen sentir mal, no tienes una relación armónica y solamente tienes sentimientos de inquietud, ansiedad o te estresas.

Si solamente estás “sufriendo” en tu relación en lugar de disfrutarla, toma en cuenta estos obstáculos que podrían estar afectándola y cámbialos para que puedas ser feliz.

  1. Hacer de tu pareja tu prioridad número 1

    Que sea lo principal de toda tu vida, que esté por arriba de tus otras actividades, que ocupe la mayor parte de tu tiempo, de tus pensamientos y de tus sentimientos. Creer que si estás bien con tu pareja, entonces tú estás bien en general. Esto genera que dejes de ver por ti, por tus propias necesidades, que inclusive se te llegue a olvidar qué te gusta, qué quieres hacer, que no seas capaz de tomar tus propias decisiones. Lo más importante eres tú, y primero debes quererte a ti para poder ser feliz y dar lo mejor de ti. Después está tu pareja para que puedan estar bien los dos.

  2. Altas expectativas

    Tener altas expectativas e ilusiones sobre lo que te gustaría que tu pareja hiciera o fuera. La expectativa es igual a esperar, y cuando esperas, entra el problema, pues no le comentas lo que te gustaría que hiciera y normalmente la situación termina en frustración, porque tu crees que hará ciertas cosas o dirá ciertas cosas que pueden no llegar a suceder. Tener expectativas a veces se convierte en creer que el otro te adivina el pensamiento y te lee tus más profundos anhelos, esto también sucede en la sexualidad, no le dices lo que te gusta, pero le reclamas o le guardas resentimiento por no hacerlo. Es importante la comunicación y que expreses lo que te gusta y lo que no para que tu pareja lo sepa.

  3. Querer controlar al otro

    Crees que al controlar a tu pareja te sientes seguro de que todo está bien, de que las cosas son como deben ser. Al querer controlar al otro te aseguras de que sea la persona con la que quieres estar, pues claro, tú determinas quién tiene que ser. El problema con esto es que te pierdes de la oportunidad de conocer a tu pareja tal y como es, y te la vives tenso y frustrado porque por más que lo quieras controlar, termina mostrando su verdadero ser. Y la parte controlada, por más sumisa que sea, tarde o temprano sacará todo ese enojo guardado de ser privado de su libertad, y explotará de alguna manera. No podemos cambiar a las personas, debes enamorarte de tu pareja tal cual es, con todas sus virtudes y defectos. La pareja no es un títere que puedes manejar a tu antojo.

  4. Falta de confianza y de libertad

    La falta de confianza genera inseguridad, no se puede estar sospechando todo el tiempo de lo que hace tu pareja, eso genera ansiedad. Lo mismo pasa con la libertad, cada uno tiene que tener su propio espacio, así como compartir cosas juntos. Una relación sana es aquella en la que los dos se tienen confianza y además tienen sus espacios para sus propias cosas, así como el tiempo que comparten juntos.

  5. Comparar a tu pareja

    Comparar a tu pareja con personas de relaciones pasadas o con las parejas de otras personas no funciona y solamente agregas estrés y sentimientos negativos a la relación. Cada relación es única y diferente, y de la misma forma cada una resuelve las cosas a su manera. A nadie le gusta que lo comparen con otras personas. Necesitamos ser empáticos y ponernos en los zapatos del otro para entenderlo y llevarnos mejor.

 

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