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Seguramente has visto esos pequeños diseños tejidos que representan diferentes personajes conocidos o animalitos u objetos de diferentes colores. Son piezas únicas y originales que aunque no lo creas tienen un significado muy especial en Japón, donde fueron creados.

El amigurumi es en Japón algo más que un simple pasatiempo, se dice que forma parte de la cultura de lo “kawaii”, un adjetivo japonés que puede ser traducido al español como “bonito” o “tierno” y este término dentro de la cultura japonesa ha tenido cabida en el entretenimiento, en la moda, en la comida, en los juguetes, en la apariencia, en la conducta y hasta en los hábitos personales.

Más allá de su uso como juguete, el objetivo que persiguen los amigurumis es alimentar el espíritu de niños que todos llevamos dentro.

Según la costumbre, cada amigurumi posee un “alma” que lo convierte en el compañero, amigo y confidente de por vida de su dueño, proporcionandole compañia, protección y consuelo en todo momento, pero especialmente en situaciones de estrés y tristeza.

Estos muñequitos son objetos de apego ligados a conceptos de amistad, complicidad y compañia. Proporcionan protección y seguridad a su propietario.

En Japón hay personas que los usan como amuletos personales y también en casas, negocios y puestos de trabajo.

Los amigurumis están realizados con la técnica de ganchillo en espiral, por lo que el tejido es continuo. Hay tantas variedades de amigurumis como imágenes ya que el ganchillo permite crear distintas formas que una vez unidas con aguja e hilo forman muñecos y figuras tan sencillos o complejos como la imaginación del artesano lo permita.

El amigurumi ha impulsado la creación de industrias dedicadas exclusivamente a la venta de insumos para esta artesanía, junto con una amplia variedad de objetos y elementos decorativos fabricados siguiendo los principios y la estética kawaii de los amigurumi. Los artesanos se dedican ahora no solo a fabricar peluches de todo tipo, sino que han incursionado con accesorios, tales como los broches, collares, pulseras, llaveros y recuerdos elaborados como los amigurumis.