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El tintado o teñido de tejidos consiste en colorear una tela o tejido por medio de un procedimiento artesanal. Es un método de teñido inteligente y respetuoso con el medio ambiente en el que los tintes se fabrican a partir de elementos naturales, como frutas, flores y plantas.

Estos tintes se pueden usar para ropa, lino, cortinas y hasta papel. Hay una cantidad casi infinita de opciones para crear pigmentos completamente nuevos.

Este procedimiento se basa en preparar el tinte, sumergir en él la tela y mantener a fuego lento aproximadamente una hora durante un periodo prolongado. Posteriormente se aclara o enjuaga y se seca. Para fijar el tinte se suele usar sal o vinagre, alumbre, hierro y taninos, utilizados previamente al teñido.

Habitualmente se utilizan pigmentos naturales. Los pigmentos naturales son los derivados de plantas, frutas o flores y son los más respetuosos con el medio ambiente. Ejemplos de tintes naturales son el rojo de las frambuesas, el naranja de las zanahorias, el azul de arándanos, el amarillo de hojas de apio o el negro de moras, entre otros. Estos pigmentos se pueden preparar también de forma artesanal, generalmente hirviendo la planta para obtener el pigmento. Los tejidos utilizados para estos tintes son fibras naturales como algodon, lana o seda. Se puede teñir el tejido o las fibras.

Razones para usar tintes naturales:

  • Crear ropa consciente y sostenible

  • Crear prendas únicas en términos de tonalidades e intensidad de color.

  • Son saludables y seguros

  • Se pueden usar para dar una segunda vida a prendas viejas

  • Reducen la cantidad de desecho cuando se combinan con telas orgánicas.

  • Permiten el reciclado de desechos de comida y compost

  • Eliminan el riesgo de contaminación por sustancias químicas (en el agua, el suelo, etc.)

Como ya mencionamos, no es difícil crear los tintes naturales en casa, solo basta hervir los ingredientes frescos (no secos) con agua para crear el color:

  • Rojo: frambuesas

  • Naranja: Zanahorias, pieles de cebolla

  • Amarillo: hojas de apio, cáscaras de limón

  • Verde: hierbas, hojas de menta, espinaca

  • Azul: arándanos, uvas moradas

  • Púrpura: crepollo rojo

  • Rojo-púrpura: hojas de albahaca, arándanos

  • Rosa: pieles de palta, rosas, fresas

  • Brown: Bellotas, café

  • Rojo-Marrón: bambú, granadas

  • Negro o gris: moras

Usar telas de materiales naturales como algodón, seda, lana y lino. Se puede probar primero con un retazo de tela similar.

Usar un fijador para ayudar al tejido a tomar el tinte: la sal y el vinagre son los más comunes. Colocar la tela en la solución de fijación (por ejemplo, ½ taza de sal disuelta en 8 tazas de agua fría o 1 parte de vinagre blanco mezclado en 4 partes de agua fría) durante una hora y enjuagar con agua fría. ¡La tela está lista para ser teñida!