Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

 

La mayoría de los niños con el trastorno del espectro autista muestran diferencias en el desarrollo cuando son bebés –en particular relacionados con sus habilidades sociales, comportamiento y del lenguaje.

Debido a que generalmente se sientan, gatean y caminan a tiempo, con frecuencia algunas diferencias obvias en el desarrollo de los gestos, juegos de simulación, el lenguaje y las destrezas sociales pasan desapercibidas.

Además de los retrasos en el habla y las diferencias de comportamiento, las familias podrían notar algunas diferencias en la forma como su hijo se relaciona con sus pares o niños de su edad.

Es importante destacar que un niño con el trastorno del espectro autista no siempre tendrá los mismos síntomas de otro niño con el mismo trastorno. La cantidad y la severidad de los síntomas puede variar mucho.

Por lo general los niños con autismo:

No mantiene contacto visual o establece muy poco contacto visual.

No responde a la sonrisa ni a otras expresiones faciales de los padres.

No mira los objetos ni los eventos que están mirando o señalando los padres.

No señala objetos ni eventos para lograr que los padres los miren.

No lleva objetos de interés personal para mostrárselos a los padres.

No suele tener expresiones faciales adecuadas.

Es incapaz de percibir lo que otros podrían estar pensando o sintiendo al observar sus expresiones faciales.

No demuestra preocupación (empatía) por los demás.

Es incapaz de hacer amigos o no le interesa hacerlo.

No señala cosas para indicar sus necesidades ni comparte cosas con los demás.

No dice palabras sueltas a los 16 meses.

Repite exactamente lo que otros dicen sin comprender el significado (generalmente llamado repetición mecánica o ecolalia).

No responde cuando lo llaman por su nombre, pero sí responde a otros sonidos (como la bocina de un automóvil o el maullido de un gato).

Se refiere a sí mismo como "tú" y a otros como "yo", y puede mezclar los pronombres.

Con frecuencia no parece querer comunicarse.

No comienza ni puede continuar una conversación.

No usa juguetes ni otros objetos para representar a la gente o la vida real en los juegos simulados.

Puede tener buena memoria, especialmente para los números, las letras, las canciones, las canciones publicitarias de la televisión o un tema específico.

Puede perder el lenguaje u otros logros sociales, generalmente entre los 15 y 24 meses (que con frecuencia se denomina regresión).

Se mece, da vueltas, se balancea, se tuerce los dedos, camina en la punta de los dedos de los pies durante largo tiempo, aletea las manos (comportamiento llamado "estereotípico")

Prefiere las rutinas, el orden y los ritos; tiene dificultadas con los cambios o la transición de una actividad a otra.

Se obsesiona con algunas actividades inusuales, que hace de forma repetitiva durante el día.

Juega con partes de los juguetes en lugar del juguete entero (por ejemplo, les da vuelta a las llantas de un camión de juguete).

Parece no sentir dolor.

Puede ser muy sensible o no tener sensibilidad alguna a los olores, sonidos (ruidos), luces, texturas y al tacto (contacto).

Mira o contempla de forma inusual, mira a los objetos desde ángulos poco comunes.

Si tiene alguna preocupación referente a cómo su hijo, juega, aprende, habla, actúa o se mueve, hable con su pediatra o un psicólogo.

Fuente: Adapted from Autism Spectrum Disorders: What Every Parent Needs to Know

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar