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¿Qué tanto los zapatos altos nos incomodan y afectan nuestra salud? Hoy en día se sabe que cuanto más alto y estrecho es el zapato, más daño hace a nuestros pies, y no solamente afectan a los pies, sino que también otro tipo de lesiones.

Se han realizado estudios que demuestran que el uso de tacones muy altos, durante mucho tiempo, debilitan los músculos del tobillo lateral y frontal, y provocan inestabilidad de estos.

Con los años puede afectar y aumentar el riesgo de lesiones tanto en los grupos musculares, como en la espina dorsal, además de que se puede dar una deformidad de los dedos, provocando callosidades, ampollas y juanetes.

El uso continuado de tacones altos hace que algunas mujeres tiendan a arquear las piernas a la altura de las rodillas. Esta fuerza constante en esa zona puede ser el detonante de un deterioro de las articulaciones y provocar una artrosis de rodilla.

Los problemas de tipo circulatorio son bastante frecuentes, ya que se dificulta la circulación de retorno, provocando la retención de la sangre en las extremidades inferiores. Por ello, a partir de cierta edad se aconseja no sobrepasar los 5 cm de altura. El primer síntoma es la inflamación local en la zona (piernas hinchadas), retención de líquidos, etc. Pero a la larga, puede ser el detonante de la aparición de varices.

Por estas razones es importante elegir el tipo de calzado que vamos a usar y para qué ocasión. Lo más recomendable es usar zapatos con tacones de máximo cinco centímetros de alto.

Por ejemplo: Si vas a manejar o a estar sentada durante mucho tiempo detrás de un escritorio, lo mejor es llevar un par de zapatos extra más bajos y así poder cambiarlos por los altos. Esta opción te va a permitir estar más cómoda y evitar dolores de pie. Al terminar tus actividades, los reemplazas nuevamente por los otros, si tienes algún tipo de compromiso y así verte a la moda.

 

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