La soprano estadounidense conocida como “La divina” nació en Nueva York en 1923. Su verdadero nombre era Maria Anna Cecilia Sofia Kalogeropoúlos y era de origen griego.

Es considerada la cantante de ópera más importante del siglo XX. Realizó sus estudios en Grecia y a la edad de 20 años comienza su fama a nivel internacional. Esos años de juventud fueron los mejores de su corta carrera.

Sus máximas creaciones fueron Norma, Medea, Violetta en La traviata, Lucía y Tosca, seguidas por Elvira en Los puritanos, Lady Macbeth en Macbeth, La Gioconda, Il trovatore, La sonnambula, Anna Bolena, Ifigenia, Madame Butterfly, Turandot, Rosina en El barbero de Sevilla y Armida. En el final de su carrera en 1964 abordó Carmen en el estudio de grabación como había hecho en 1956 con Mimí de La boheme y Manon Lescaut, papeles que nunca cantó en escena.

La Callas muere en 1977 a la edad de 53 años y las razones de su muerte quedan poco claras. Oficialmente murió de una crisis cardíaca, pero también se dice que debido a que el amor de su vida, Aristóteles Onasis, la dejó para casarse con Jackie O, Callas cayó en una fuerte depresión que la empujó a suicidarse con una dosis masiva de tranquilizantes.

Sus seguidores y admiradores dicen que escucharla cantar sigue siendo una experiencia inolvidable que ejerce una fascinación en el oyente.