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Categoría: Hijos
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La hiperactividad en niños se define como un trastorno de la conducta cuyos rasgos incluyen inquietud y falta de atención excesivas que generalmente van acompañadas de un desequilibrio en la afectividad.

Es un trastorno del desarrollo que se manifiesta en la primera infancia (2 y 6 años) y comienza a disminuir en la adolescencia.

El niño hiperactivo se caracteriza por una exagerada expresividad de las emociones, puede presentar reacciones como: accesos de ira que de pronto se convierten en caricias, arrebatos de dolor que pasan rápidamente a ser de alegría, comportamientos de indisciplina seguidos de un arrepentimiento casi inmediato. Es impulsivo y necesita de cambios y movimientos constantemente, esto se refleja en sus palabras y gestos apresurados y entrecortados.

De hecho, no presenta una actividad mayor que la de otros niños de su edad, pero sí tiene muchas dificultades para controlar su nivel de actividad y eso se ve reflejado en momentos como cuando se le pide que permanezca sentado y quieto en una mesa para realizar una tarea escolar abstracta, atender a una explicación o comer correctamente.

¿Cómo se diagnostica un niño con hiperactividad?

A partir de la información escolar más el historial que aportan los padres se elabora el diagnóstico de un niño con hiperactividad. El especialista analiza estos datos y detecta posibles problemas de conducta presentes y anteriores. La aparición de la hiperactividad coincidirá con el primer año escolar del niño.

Se pueden encontrar características como: falta de atención, dificultad en el aprendizaje, problemas de conducta y de relación y falta de madurez.

Se le suelen mandar a hacer estudios médicos que incluyen un Electro-Encéfalo-Grama y un examen pediátrico neurológico, los cuales deberán corroborar el primer diagnóstico. En el niño hiperactivo no suelen encontrarse lesiones orgánicas, pero sí una disfunción cerebral.

El tratamiento del niño hiperactivo se basa en la administración de medicación estimulante y se complementa con asistencia psicoterapéutica individualizada, que aveces se extiende a los padres. Esta asistencia a los padres es con el fin de orientarles y ayudarles con el trato de su hijo hiperactivo y de la misma manera proporcionar orientación específica al centro escolar para programar un esquema de actividades adaptadas a las posibilidades del niño.

Los medicamentos que se le recetan al niño son para que actúen sobre el nivel de actividad y contribuyan al control y la corrección de la motricidad. Al existir ese aumento de la atención es posible obtener una notable mejoría a nivel perceptivo e intelectual.

Junto con la medicación, las terapias le ayudarán a superar los trastornos afectivos y de relación derivados de su comportamiento.

Los padres son los mejores aliados para ayudar a sus hijos hiperactivos, el papel que desempeñen ayudará enormemente a sus hijos. De los padres depende, en gran medida, la mejor evolución de un niño que presenta signos de hiperactividad.

 

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