Últimos Tips para la Mujer


Artículos

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Leer es una de esas actividades que se realizan durante toda la vida. Para estudiar una carrera, formarse en un área determinada, adquirir una nueva habilidad, leer las señales de tránsito, informarse sobre lo que ocurre en el

mundo o simplemente aprovechar un momento de entretenimiento: leemos prácticamente a lo largo de todo el día.

Sin embargo, el avance de la Tecnología ha comenzado poco a poco a cambiar la forma en que leemos y cómo realizamos esta actividad. Su presencia en prácticamente todos los ámbitos de la vida cotidiana ha llevado a la lectura cada vez más cerca de las pantallas y lejos del papel, pero a la vez, ha facilitado la posibilidad de leer a lo largo de todo el día.

Un estudio realizado por Microsoft ha puesto en evidencia que el uso de móviles, servicios de mensajería instantánea y algunas redes sociales, han provocado una disminución en la capacidad de concentración de los usuarios. Vivimos en la era de la rapidez en la comunicación, donde escribimos las palabras comiéndonos letras, donde hurtamos a las frases todas aquellas palabras que no consideramos imprescindibles y donde le damos prioridad a los mensajes simples obviando las formas.

Esta simplificación de la comunicación y de la transmisión de conceptos nos lleva a atrofiar la capacidad de concentrarnos en textos extensos con mucha profundidad de ideas. En general, los avances tecnológicos no suelen ser en sí mismos ni buenos ni malos, es el uso de los mismos el que los define.

La aparición de medios que nos permiten difundir más información, de forma más rápida y barata es, a priori, una gran oportunidad para aumentar el conocimiento de la sociedad, pero si restringimos la capacidad de interiorizar conceptos a ideas de 140 caracteres, entonces es posible que estemos enfrentándonos a un enorme retroceso.

La inteligencia artificial ha llegado al mundo editorial. Pronto los teléfonos celulares vendrán acompañados de un sensor que se conectara vía inalámbrica a la piel para detectar los estados de ánimo y así recomendar el libro que te viene bien en ese momento, incluso señalará, qué librerías están más cercanas.

Parece ficción, pero ya existe una base sólida para dar este paso. Un ejemplo es la selección de texto de algunas tiendas virtuales que aconsejan que comprar a partir de los títulos revisados por cada lector.

 

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar