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escribir

Escribir bien es una habilidad que nos permite expresar nuestras ideas con exactitud y argumentos sólidos. No es difícil lograrlo, simplemente hay que practicar leyendo. Al hacerlo, logramos ampliar nuestro conocimiento y nuestro vocabulario.

Actualmente, escribir bien es de suma importancia dentro del ámbito laboral. La buena gramática es necesaria al escribir correos electrónicos, cartas comerciales, etc. Es un reflejo de lo que somos como profesionistas. También dentro de las redes sociales, en las que estamos siempre expuestos, escribir bien nos evita la pena de recibir una crítica severa por no hacerlo. En círculos y redes sociales muy críticos las personas que no saben escribir se vuelven objeto de burla y es muy común que se consideren como "poco inteligentes" y "torpes". Al igual que en las redes, los errores y una mala redacción dentro de los sitios web pueden llevar a pensar a los clientes potenciales de una empresa que ésta no es capaz ni responsable. La escritura es un reflejo de nuestra propia forma de ser, dice mucho del tipo de persona que somos, es como una tarjeta de presentación.

Nadie puede negar las múltiples utilidades de la expresión correcta y resolutiva por escrito. Escribir bien nos habitúa al análisis y a la síntesis y nos ayuda a ordenar y sistematizar nuestros propios pensamientos. Con la buena escritura aplicamos los conocimientos lingüísticos adquiridos y nos ayuda a enriquecer y depurar nuestro vocabulario. La composición escrita no depende necesariamente de la habilidad natural o la inspiración de quien escribe, sino que también se puede aprender practicándola. Aquí unos consejos indispensables a considerar cuando se va a escribir:

1. ¿QUÉ? (Especificar el tema que se va a desarrollar por escrito)

2. ¿POR QUÉ? (Propósito: Expresar sentimiento, convencer a alguien, dar cierta información, solicitar o expresar algo).

3. ¿CÓMO? (Desarrollo de la exposición: Tema, causas, localización geográfica, localización temporal, protagonistas, desarrollo, evolución, etc.).

4. ¿A QUIÉN? (Personas conocidas, desconocidas, grupo de edad, escolaridad, etc.).

Teniendo en cuenta estos aspectos, se pueden comenzar a escribir ideas propias sobre el tema en cuestión y al ir desarrollando el tema, el escrito en sí marcará la pauta para tomar decisiones sobre el tipo de lenguaje que se empleará y la intención deseada.


 

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