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El "Síndrome de Alejandría" es una mutación que hace que algunas personas nazcan con los ojos grises o azules, pero a los seis meses comienzan a ponerse de color violeta o púrpura, además de otras condiciones médicas algo extrañas.

Teóricamente, se supone que el síndrome de Alejandría, también conocido como Génesis de Alejandría, es consecuencia de una mutación genética que también hace que a las personas que lo presentan tengan otras características biológicas extraordinarias, por ejemplo, a consecuencia de esta mutación, los ojos se volverían violetas, la piel extremadamente clara (que curiosamente no se quema con la exposición solar) y el cabello se torna castaño oscuro, aunque no tienen vello corporal, los cuerpos de estas personas son bien proporcionados ya que nunca ganan peso y además, aparentan 5 o 10 años menos, también, las mujeres con este síntoma no tienen ciclo menstrual pero de igual manera pueden tener hijos, sus sistemas inmunológicos son infranqueables.

El primer registro de este trastorno fue en 1329 en Londres. Una niña de nombre "Alexandria" había nacido con los ojos azules, pero para su primer cumpleaños sus ojos habían cambiado de azul a morado. Sus padres pensaron que una bruja le había hecho eso a la hija y se la llevaron a un sacerdote pensando que Dios podría devolverle el color de sus ojos. El sacerdote les dijo que no había sido ninguna bruja, y que tenía conocimiento de un caso similar proveniente de Egipto, por lo que les dijo que no se preocuparan y que la cuidaran. Alexandria pasó a ser una joven bella, tuvo cuatro hijos, todos con la mutación y murió a una edad avanzada por causas naturales.

Esta historia sobre la niña de ojos violeta llamada Alexandría puede parecer más bien un tema relacionado con la superstición y los temores sobre la brujería que había mucho en aquella época. Algunos defensores de la existencia de este síndrome creen que la actriz estadounidense Elizabeth Taylor presentaba este desorden. Resulta que Taylor tenía los ojos de un color azul oscuro, y que dependiendo de cómo la luz incide sobre ellos parecían violetas.

 

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